Distrito Zero Bilbao

Foto vía Google Maps

Distrito Zero Bilbao

186 Agirre Lehendakariaren Etorb., 48015 Bilbao, País Vasco

4.6(530 reseñas en Google)

Tienda de juegos registrada en el Play! Pokémon Event Locator (Pokémon TCG).

Friday: 10:00 AM – 2:00 PM, 5:00 – 9:00 PM

Cerrado ahora
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  • Monday: 10:00 AM – 2:00 PM, 5:00 – 9:00 PM
  • Tuesday: 10:00 AM – 2:00 PM, 5:00 – 9:00 PM
  • Wednesday: 10:00 AM – 2:00 PM, 5:00 – 9:00 PM
  • Thursday: 10:00 AM – 2:00 PM, 5:00 – 9:00 PM
  • Friday: 10:00 AM – 2:00 PM, 5:00 – 9:00 PM
  • Saturday: 10:00 AM – 9:00 PM
  • Sunday: 10:00 AM – 9:00 PM

Reseñas de Google

Beatriz Herrán Iriarte

Hace 1 mes

A pesar de tener mucho material, la tienda parecía desierta. Tenía estanterías vacías pero otras con mangas amontonados en “doble fila” lo que hacía difícil encontrar cualquier título. No estaban ordenados ni por tema, ni por edad, ni por estilo, nada. L@s dependientes, estaban conversando y cuando pedimos ayuda apenas nos hicieron caso y parecía que no sabían de lo que hablaban. Poca variedad en figuras y también en número de mangas. Con respecto a figuras recomendaría el Corte inglés que tiene muchísima variedad y en mangas, la librería Jocker no solo tiene más variedad sino que los que atienden se manejan en el tema. Salimos muy decepcionados.

Fresh Monkey Creatives

Hace 4 meses

Nos juntamos un montón de personas. El calor del ambiente que se forma es alto. Cuando se les pregunta si pueden poner el aire acondicionado dicen que está roto. Lleva roto unos años entonces. Al menos tener en cuenta las quejas sobre esto y facilitar alguna alternativa como ventilar un poco.

Irune Crespo Padró

Hace 5 meses

Una alternativa muy sana para los adolescentes (y ya no tan adolescentes) para pasar el ocio: juegos de rol, pintura de maquetas y manga y juegos de cartas. Aparte encuentras rarezas que sólo comprarías en el extranjero. Un 10 sin duda. Por cierto, los chavales que están en el mostrador tanto en Bilbao como en Deusto, súper serviciales, simpáticos y atentos.

Max Well

Hace un año

Tan pronto atraviesas la puerta, se siente el cambio. Tiene una atmósfera particular. A tu derecha, puedes encontrarte con elfos, brujas, duendes, superhéroes, figuras que evocan a la infancia, libros que te transportan al pasado y a la fantasía. Al seguir caminando, el universo parece convertirse en un viaje hacia el Asia antiguo, donde el manga y el anime se entremezclan con las tendencias del cómic estadounidense y europeo. Al fondo, se escuchan los murmullos de las personas, vestidas casi en su totalidad con camisetas que reflejan sus gustos musicales, literarios y algunos de sus hobbies. En las mesas, se libran batallas campales entre dragones y magos. Figuras del pasado y elementos del futuro se mezclan entre sí. “Mi carta, en posición de defensa”, grita alguno, mientras otro lo mira con sorpresa. En otra mesa, alguien consulta al juez si esa jugada se puede realizar. Frente a todos, un gran televisor marca el puntaje de la competencia. Se respira camaradería. Las luces iluminan cada mesa de una forma tan especial que la convierten en su propio universo. Tapetes reverdecidos van de una mesa a otra, simulando campos de batalla, como cuando salías al parque a jugar de niño. En sus manos, cartas. Mejor aún, pequeñas cartas de intrincados y vistosos diseños. De ellas saltan magos, hadas, guerreros, hechizos, calabozos, drones y dragones. Sin embargo, no son niños quienes empuñan esas cartas —bueno, no en su mayoría—, sino hombres y mujeres mayores, entre los 20 y los 30 años, y algunos que incluso superan esa edad. En cada mesa, grupos de cuatro o cinco jugadores se disputan quién es el mejor. Ríen mientras comen bocadillos y beben refrescos. Pero eso no impide que el juego se desarrolle con la pulcritud y solemnidad de un gran encuentro. Hay quienes, incluso, para no dañar sus cartas, las guardan en pequeñas fundas plastificadas. Un mazo de cartas puede costar desde 3 euros hasta 1000. Hay quienes hablan de barajas de 60 000, y algunos más arriesgados aseguran haber visto alguna de 100 000 euros. Es jueves por la mañana y el sitio ya está a reventar. Se celebra uno de los torneos que, con cada vez más frecuencia, tienen lugar en espacios como Distrito Zero. La mayoría afirma que no acude por el premio. Vienen por la camaradería, por conocer gente nueva, por hacer amigos, porque alguien los invitó o, simplemente, porque les gusta. Atrás quedaron los días en que la gente se reunía a jugar al naipe español en bares de antaño. Lo de hoy para los chavales son las cartas de Magic, Pokémon, One Piece. Y tanto para principiantes como para veteranos. Aunque hay algunos ordenadores y equipos para jugar en línea, en una era tan digital como la actual, resulta llamativo que más de cien personas se reúnan en un día para jugar a las cartas, compartir y conocerse. Para demostrar quién es el mejor o, sencillamente, tener algo de qué hablar al día siguiente en la oficina. Porque muchos son estudiantes, arquitectos, diseñadores, informáticos, músicos o artistas. Aquí no hace falta más afinidad que el deseo de jugar. Este lugar te devuelve a la infancia, a esos días en los que bastaba con tener imaginación para compartir con otros. Con el tiempo, uno va perdiendo esa capacidad de relacionarse a través del juego, pero este sitio la recupera. Aquí puedes reencontrarte con Superman y con Batman. Al lado de Wolverine te puedes topar con una figura de Star Wars. Y en ese ambiente, cualquier día pueden pasar por allí más de cien personas. Hoy, sin embargo, es un día especial: se celebra el campeonato de Magic, uno de los juegos más populares y que más ha contribuido a que la gente vuelva a jugar. Distrito Zero es un oasis en medio de la ciudad, frente al río. En su puerta, el diseño de valquirias, ángeles y demonios ya te indica que estás ante un lugar diferente. De repente, entra una familia. Padre, madre e hijo. El padre pide un mazo de cartas y se lo entrega al niño, que lo recibe con emoción y empieza a destaparlo ansioso por ver qué le ha tocado. La cara de los padres refleja la misma ilusión.

Sergio García Pastor

Hace 4 años

Una tienda brutal. Cuando me la recomendaron, decidí ir para comprobar por mi mismo todo lo que tienen y lo cierto es que impresiona cuando lo ves en persona. Una tienda grande, ordenada, limpia y cuidada. Muchísima variedad de productos, originales y con muy buenos precios. Los trabajadores muy simpáticos y cercanos, te indican los precios de todo lo que quieras sin compromiso alguno. Se pueden reservar productos que tengan en tienda física. En mi caso, tenía especial interés en Pokémon TCG y me sorprendió porque tienen mucha variedad de material y a su vez con unos precios bastante ajustados y competitivos. Hay productos que son un pelín caros pero nada exagerado. Tienen zonas para jugar y hacer torneos/eventos de cartas. Además, cuenta con una zona gaming donde se puede jugar con ordenadores, tienen un simulador de coche, etc. Tienen una pequeña zona con bebida y comida para picar a precio bastante reducido. Muy recomendable y ojalá les siga yendo tan bien, se lo merecen!

Reseñas obtenidas a través de Google

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